Los perros de pelo largo son bellísimos pero también muy exigentes. Justo como para tu cabello, el cuidado del manto de tu perro debe prever muchas atenciones y productos específicos. Por suerte, estamos nosotros y te diremos todo lo que necesitas saber sobre cómo tratar al perro de pelo largo para hacerlo bonito, sano y feliz.
Ante todo, es importante entender qué tipo de manto tiene tu perro.
Existen esencialmente dos tipologías de pelo: de doble capa y de pelo liso.
Pelo de doble capa

En este caso el perro no tiene una sola capa de pelo sino también un subpelo, que hace que el pelaje sea más espeso. Este está constituido por pelos pequeños y finos, que están pegados a la piel. El subpelo sirve sobre todo para protegerlos del frío y por eso durante la muda se pierde completamente. Entran en esta categoría las siguientes razas:
- Akita
- Alaskan Husky
- Shiba Inu
- Husky Siberiano
- Pastor Australiano
- Shetland Sheepdog
- Boyero de Berna
- Grandes Pirineos
- Terranova
- Golden Retriever
- Labrador Retriever
- Schnauzer Miniatura
- Havanese
- Pomerania
Hay que recordar que los perros con subpelo nunca deben ser rapados y por eso el cuidado de su pelaje está especialmente aconsejado.
No todos los perros de doble revestimiento tienen el pelo largo y, aunque estos últimos son más fáciles de gestionar, de todos modos debes asegurarte de cepillar bien el subpelo además del pelo superior. Para hacerlo hay que asegurarse siempre de proceder en la dirección del pelo para evitar provocar dolor al animal.
Cuando se cepillan los perros de doble pelo, no es raro encontrarse con enredos y nudos. Claro, puedes intentar cepillarlos para eliminarlos, pero es probable que tu perro no esté feliz con ello, sobre todo si tendrás que someterlo a tirones y estirones.
¡Pero no te preocupes! Entra en ayuda nuestro Spray Desenredante Brillantador. Se trata de un producto sin aclarado, ideal para los mantos largos, descuidados y afectados por nudos y marañas. Se adapta a cada raza y textura. Su acción desenredante, abrillantadora y filmógena reduce los tiempos de secado. Su especial efecto desenredante puede ayudarte a eliminar con facilidad esos molestos nudos mientras cepillas a tu animal. Sí, también puedes usarlo sobre un perro seco, así que no es necesario el baño.
Pelo liso

Los perros con pelo liso y largo requieren un gran compromiso. Además del champú, durante el cual hay que evitar cepillar para no dañar la piel, se aconseja usar un bálsamo como nuestro Acondicionador Desenredante, que permitirá obtener una mayor peinabilidad y donará brillo y suavidad a las longitudes.
¡Pero no debes utilizar el bálsamo como haces normalmente con tu cabello! Los perros no deben ser cepillados con el pelo mojado, de lo contrario podrías dañar su piel. Debes usar el bálsamo como una mascarilla y, si el manto de tu perro está un poco desfibrado o estresado por los continuos cepillados, podrías pensar en usar un producto hidratante y acondicionador como nuestro Acondicionador Reestructurante Fortalecedor.
Cuánto, cómo y por qué cepillar al perro
Cualquiera que sea el producto que acabes comprando, asegúrate de mirar los ingredientes de los productos que utilizas. Evita los sulfatos y los parabenos, que tienden a secar la piel justo como en nosotros los humanos.
Concéntrate sobre todo en el cepillado cotidiano, especialmente en los puntos críticos: detrás de las orejas, donde tienen el collar o el arnés y debajo de las axilas. Es precisamente en esos puntos donde normalmente se forman nudos y enredos que le ocluyen la piel provocando irritaciones y molestias.
Mantener desenredado el pelo de tu perro no solo lo hará más bonito, sino que le permitirá estar también más sano y sereno. Cuidando su pelo puedes evitar la formación de caspa y, con el uso de un cepillo adecuado, favorecer la eliminación de células muertas. Impedirás, además, que el pelo sucio cause picores molestos obligándolo a rascarse y dando origen a infecciones de la piel.
Por último, cepillar al perro de manera regular es una forma de reforzar la relación de confianza recíproca y demostrarle afecto.
La higiene de tu perro es tu higiene
Tanto si tienes un perro de doble pelo como un perro de pelo liso y largo, deberás cuidar su pelo con constancia. Una vez encontrados los productos justos, será cada vez más fácil entre un lavado y otro mejorar el mantenimiento. Y como bonus extra, limpiando a tu perro, reducirás también la dispersión de pelo y la higiene del ambiente en el que vivís ambos.
Así podrás mantenerte fiel a tus buenos propósitos para el nuevo año, justo como decíamos aquí: tanto tú como tu perro seréis más felices, más sanos y más bonitos juntos.






