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Consejos para vivir con un perro en un apartamento

Consejos para vivir con un perro en un apartamento
septiembre 30, 2025 Silvia Zancan
Tiempo de lectura: 19 minutos
septiembre 30, 2025
Salud y Bienestar
Índice
perro en un apartamento

Muchas personas piensan que un perro en un apartamento pasa una vida limitada por los pocos metros cuadrados, sobre todo si no tiene a disposición espacios verdes donde corretear en libertad.

Y, sin embargo, vivir con nuestro amigo de cuatro patas en un apartamento no solo es posible, sino que puede convertirse en una experiencia de vida fácil y agradable, siempre que esté bien pensada, organizada y orientada a su bienestar de manera total.

El primer aspecto que hay que considerar es este: el perro de apartamento perfecto no existe; existen más bien razas que se adaptan mejor a la vida en este tipo de vivienda que otras.

Dicho esto, es fundamental tener siempre en mente que, independientemente de su raza, el perro es un individuo en sí, con sus necesidades, sus exigencias y su personalidad única.

En este artículo vemos por lo tanto los consejos para vivir con un perro en un apartamento, cuáles son los aspectos que hay que valorar antes de la convivencia y cómo acoger y gestionar al corazón de cuatro patas.

Una chica acaricia a un perro en el sofá

Para un perro en un apartamento no importa el tamaño de la casa: para él es importante estar donde estamos nosotres, ¡exactamente pegados!

Aspectos que hay que valorar antes de adoptar un perro

Hay factores que merecen ser considerados con atención antes de decidir vivir con un perro en un apartamento:

  • Empecemos por el más importante, la consulta preadopción, paso fundamental, sobre todo para quien adopta un peludito por primera vez. Confrontarse con un educador canino, compartiendo las propias exigencias, motivaciones, hábitos cotidianos y el contexto de la vivienda, permite hacer una elección consciente y responsable, respetando las necesidades tanto del futuro compañero de cuatro patas como de la familia que lo acogerá.

 

  • Comprobemos el contrato de alquiler. Si vivimos de alquiler es fundamental revisar el contrato, porque podría haberse incluido una cláusula que no permite tener perros (o animales en general) en casa. Si esta cláusula está ausente, entonces podemos acoger al peludito con nosotres, pero siempre es una buena norma avisar al propietario del inmueble. Ah, la cláusula no puede añadirse a un contrato ya firmado, sino solo incluirse en la fase de renovación.

 

  • Atención a las reglas de la comunidad: solo la cláusula en el contrato de alquiler puede prohibir tener un animal en casa, pero si existe un reglamento de la comunidad es importante consultarlo. De hecho, puede haber reglas sobre el uso y la limpieza de los espacios comunes (por ejemplo, correa obligatoria o recogida de las heces) o la tranquilidad pública (evitar que el perro cause molestias o provoque daños a los vecinos y al inmueble).

 

  • ¿Hay suficiente espacio en casa? Como escribíamos unas líneas más arriba, la elección de tener un perro en un apartamento requiere una demostración de amor continua y depende de cómo cuidamos de él. Por ejemplo: un Gran Danés de 60 kg puede vivir en un apartamento, su carácter es dócil, tranquilo y ama el sofá, pero es importante que se le saque a estirar las patas y pasear al aire libre cada cierto número de horas. En cambio, un Border Collie de carácter explosivo, que ama correr al aire libre, se sentiría limitado, frustrado y aburrido, y tendría necesidad de desahogarse continuamente. Busquemos por lo tanto tomar una decisión que asegure al corazoncito peludo una cantidad de espacio justa y adecuada a su tamaño, a su carácter y a sus necesidades.

 

  • ¿Sabremos cuidarlo como se merece? Esta pregunta va más allá del hecho de vivir o no en un apartamento, pero debe considerarse si estamos pensando en tener un perro. De hecho, es importante preguntarnos si querremos comprometernos a darle todo el afecto y los cuidados que se merece.

 

  • ¿Y el perro es adecuado para la vida en un apartamento? La respuesta, una vez más, es que todo depende de un aspecto: ser capaces de cuidarlo. Si el corazoncito es amado y atendido, sacado a pasear a menudo y dejado desahogarse, su vida es completa. No hace falta más espacio, porque él es feliz a nuestro lado. Y nosotres somos su mundo. Claro, hay perros que, por raza, tienen una motivación cinestésica y por lo tanto de movimiento (como el Border Collie, pero también como un pequeño y exuberante Jack Russel). Si la motivación no se satisface, pueden surgir en el perro episodios de frustración que intentará desahogar de maneras “alternativas”, como por ejemplo roer nuestros zapatos o alguna parte del mobiliario de casa :). Por eso es importante reservar una porción de espacio toda para él, definida también por su tamaño, con su cama colocada en una zona tranquila. Del mismo modo, es fundamental garantizar un espacio donde pueda beber y comer con tranquilidad, lejos de puertas o zonas de paso frecuente.

 

Un perro en un apartamento sobre el sofá del salón

Los perros pueden sin duda vivir en un apartamento, ¡siempre que su bienestar y su salud estén asegurados!

¿Qué perros son adecuados para estar en casa?

Una aclaración importantísima: si no estamos seguros de respetar lo mejor posible los horarios de paseo y las necesidades primarias del perro porque (por ejemplo) la vida laboral no nos lo permite, no podemos pretender adoptar un perro y dejarlo todo el día encerrado en casa.

¡Debemos poder garantizarle el bienestar que se merece! He aquí entonces los rasgos que hay que considerar cuando valoramos llevar a casa un perro:

  • Nuestro carácter y nuestros hábitos: si somos conscientes de ser personas poco activas, no es una buena idea elegir, por ejemplo, un enérgico Border Collie, porque no lograríamos dejarlo desahogarse como se debe y sufriría muchísimo. Esto vale también si el apartamento tiene un jardín: el peludito sufriría, porque tendría necesidad de estímulos siempre nuevos y de olfatear y vivir el territorio, más que sentir siempre los mismos olores. En síntesis, si sabemos que somos “perezosos”, es bueno elegir un perro tranquilo y que no tenga necesidad de desahogos continuos.

 

  • Tamaño: un perro de tamaño pequeño o contenido es más sencillo de gestionar en casa, simplemente porque necesita menos espacio para moverse.

 

  • Temperamento: se sobreentiende que un perro de temperamento dócil puede vivir de manera más serena en un contexto pequeño y con estímulos continuos como, por ejemplo, los pasos en los pasillos, las huellas de humanes en las escaleras o la necesidad de tomar el ascensor, cuestión que nos lleva al siguiente punto.

 

  • Contexto de la vivienda (sobre todo el piso de la vivienda): es bueno que un perro de tamaño grande que vive en pisos altos tenga a disposición el ascensor. Si tuviera que afrontar cada día cuatro tramos de escaleras, de hecho, podría encontrarse con problemas articulares, sobre todo si se repiten varias veces al día. Al mismo tiempo, el tamaño “importante” no permitiría al pet-mate cogerlo en brazos en caso de necesidad, aspecto en cambio factible con los peluditos de tamaño pequeño.

 

  • Necesidad de actividad física: hay algunas razas de perros que tienen mucha, es decir muchísima necesidad de correr y desahogarse, mientras que a otras puede bastarles un dulce paseo por el parque.

 

  • Capacidad de relajarse: también en este caso los estímulos de la vida en un apartamento juegan un papel importante, porque pueden ser continuos e imprevisibles, sobre todo en comunidades muy grandes y concurridas. Un perro que por predisposición es tranquilo, sin duda puede vivir estas situaciones con más serenidad.

 

Razas de perros más adecuadas para la vida en un apartamento

Dado que no existe una regla única y que mucho depende del temperamento y de la necesidad de hacer “actividad física”, las razas de peluditos que por lo general son más adecuadas para la vida en un apartamento son:

  • Pug, Bulldog Francés e Inglés: son perros que no tienen grandes exigencias en cuanto a movimiento (¡de hecho, son muy perezosos!), además son dulces, cariñosos y de tamaño pequeño o contenido.

 

  • Cavalier King Charles Spaniel: estos adorables peluditos pueden vivir bien en un apartamento porque son de tamaño pequeño, se vinculan mucho a la vida familiar y no tienen necesidades particulares de movimiento.

 

  • Shih Tzu: estos perros por lo general son tan buenos, tranquilos y sociables, que se adaptan a los espacios que se les proponen. Además son de tamaño pequeño y no tienen peticiones particulares de movimiento, salvo los saludables paseos diarios.

 

  • Teckel: vivaces, sí, pero muy ligados a la casa y a la familia, los Teckel son perros que pueden vivir bien en un apartamento.

Estos son algunos ejemplos de razas de perros adecuados para estar en casa, es decir, que pueden vivir bien en un apartamento y, naturalmente, incluimos en la lista también a los mestizos, teniendo siempre en cuenta su tamaño, su carácter y la necesidad de movimiento diario.

Estas razas pueden adaptarse bien al contexto habitacional del apartamento, pero luego nos corresponde a nosotres comprender y acoger las exigencias y necesidades específicas que nuestro perro puede manifestarnos.

Por lo demás, se trata de todos modos de una convivencia, en la que también nosotres intentamos ir al encuentro de las necesidades de nuestro amigo de cuatro patas, y puede existir la necesidad de “ajustar el tiro” o modificar algunos hábitos de vida, por el bienestar y la felicidad de ambos.

¿Mejor perro macho o hembra en un apartamento?

Cuando decidimos acoger un perro en casa, la pregunta surge espontánea: ¿mejor perro macho o hembra en un apartamento?

El punto es que no existe un “mejor” y no existe una respuesta universal, porque entre perro macho y perro hembra no hay diferencias sustanciales a nivel de adaptabilidad a los espacios.

La cuestión es diferente si ya hay perros que viven con nosotres. En este caso, es más probable que un perro acoja serenamente a otro de sexo opuesto, pero no es una regla escrita, ¡al contrario! Todo depende, de hecho, de los sujetos individuales.

El consejo es valorar con un educador canino la posibilidad de introducir en el mismo contexto un segundo perro, para entender cómo hacer serena la convivencia.

Un cachorro de perro en un apartamento con una mancha de pipí en la alfombra

Es importante acostumbrar gradualmente al perro a quedarse solo en casa y recordar siempre sacarlo fuera para sus necesidades, sobre todo antes de que sea demasiado tarde.

 

Qué hacer apenas llega un cachorro de perro a casa

Cuando un nuevo perro llega a casa, estamos acogiendo a un verdadero y propio nuevo miembro de la familia.

Las primeras 48 horas son importantes: se necesitan tiempo, calma y organización para acompañarlo de la manera correcta.

El perro debe poder tener a disposición una cama (de interior o de exterior o ambas, según los espacios disponibles) y un cuenco para agua y comida de dimensiones adecuadas a su tamaño. Podemos colocarlos en un lugar cómodo de alcanzar, tranquilo y no en una zona de paso, que no esté demasiado expuesto al sol pero tampoco oscuro.

En cuanto a los aspectos burocráticos y sanitarios, como microchip y vacunas, son fundamentales y por lo general ya se recibe la documentación con las vacunas realizadas, pero es importante completar el ciclo previsto por el veterinario.

Igualmente central es la alimentación: al ser un cachorrito, necesita una comida estudiada para su edad, por ejemplo croquetas específicas para puppy.

La higiene es otro pilar imprescindible. El baño se puede hacer solo después de completar el ciclo de vacunación (por lo tanto a partir de los tres meses en adelante), utilizando productos delicados y adecuados para la piel sensible.

Naturalmente, es necesario mantener limpios no solo al perro sino también los espacios compartidos: si sube al sofá o a la cama, su higiene protege a todos los miembros de la familia. Mimos, atenciones y limpieza diaria son por lo tanto la base para una convivencia serena y sana desde los primeros minutos en que acogemos al corazoncito con nosotres.

Un capítulo aparte merece dedicarse a la educación del perro. Podemos preguntarnos, de hecho, cómo tener un perro en casa y hacer que se comporte de manera respetuosa con nuestros espacios y con nuestros hábitos de vida.

El consejo es pedir siempre apoyo a los educadores caninos. Les expertes, de hecho, pueden decirnos qué recorrido activar y a qué edad empezar, para transmitirle tanto las reglas de comportamiento básicas como las relacionadas con la gestión de la vida cotidiana en casa.

De este modo ayudaremos al perro a desarrollar las competencias necesarias para vivir serenamente y afrontar con seguridad las distintas situaciones que encontrará. Al mismo tiempo, nosotres aprenderemos a comprenderlo mejor, interpretando correctamente sus señales y necesidades, y construyendo así un vínculo auténtico, profundo y duradero con nuestro amigo de cuatro patas.

Si deseas descubrir cómo cuidar de la mejor manera a un cachorro de perro en casa, te aconsejamos leer nuestro artículo sobre qué hacer para gestionar a un cachorro de perro en un apartamento. Encontrarás toda la información necesaria para afrontar de la mejor manera la convivencia, incluidos detalles importantes sobre la profilaxis vacunal y la introducción del microchip, fundamentales para la salud y la seguridad de tu nuevo amigo de cuatro patas.

Un perro solo en un apartamento en el sofá

Si el perro es nuestro mundo, nosotres somos su universo: antes de adoptar pensemos en el tiempo para dedicarle, por su bienestar.

Perro solo en casa: cómo gestionarlo

Dejar a un perro solo en casa es una preocupación común, pero ¿qué debemos valorar para gestionar de la mejor manera esta situación? Los perros perciben el tiempo de manera diferente a nosotres humanes y muchísimo depende de la raza del perro, de la edad, del temperamento y también de la educación que ha recibido.

He aquí una estimación básica:

  • Los cachorros no deberían quedarse nunca solos en casa durante más de dos-tres horas. Los pequeños, de hecho, necesitan atenciones constantes, comidas frecuentes y también pausas más cercanas para hacer sus necesidades.

 

  • Los perros adultos tienden a tolerar quedarse en casa solos durante cinco-seis horas, pero deben acostumbrarse de manera gradual. Una pregunta que muchas personas se hacen es: ¿el perro puede quedarse solo en casa diez horas? Es una pregunta común y la respuesta es que se trata de mucho tiempo que el perro pasa solo; por lo tanto, si debemos adoptar un perro para dejarlo solo la mayor parte del día, ¿qué sentido puede tener hacerlo? ¿Cómo podría ser feliz sin nuestra presencia si el centro de su mundo somos precisamente nosotres? Recordemos siempre que la adopción debe valorarse con plena conciencia de que hay que acoger las necesidades de otro ser vivo.

 

  • Los perros ancianos merecen un discurso aparte, porque pueden tener necesidad de cuidados mayores y de hacer más paseos al día para sus necesidades. De esto se deriva un menor tiempo en el que pueden quedarse en casa solos.

El problema, a cualquier edad y en cualquier condición, es la llamada ansiedad por separación, que puede evitarse manteniendo una rutina regular de horarios, tanto para la ausencia de casa como para las comidas y los paseos. Además, es importante crear un ambiente doméstico limpio, bien organizado con cama y cuencos y, mejor aún, “equipado” con juguetes para perros.

En todo esto, es importante acostumbrar gradualmente al perro a quedarse solo en casa y, si tenemos dudas, o si vemos que nuestro perro está en dificultad, es bueno pedir al educador canino cómo proceder, para que los momentos de soledad no se entiendan nunca como posibles abandonos, sino como parte de una rutina cotidiana normal.

Dos perros ladran en la ventana

Dos amigos peludos: ¡menos soledad y amor al cuadrado!

Las ventajas de tener dos perros en casa (y los aspectos que hay que considerar)

Una solución para que el perro se sienta menos solo es tener dos con nosotres, pero también en este caso es necesario valorar los pros y los contras de esta elección.

Sin duda, dos perros en casa solos afrontan de manera más serena la lejanía del pet-mate durante la jornada laboral, pero esto significa duplicar compromisos y gastos y estar preparados para ayudar a los corazoncitos a “vincularse”, con paciencia, tiempo y gradualidad si todavía no se conocen.

Claro, si los perros van a vivir en un apartamento es importantísimo considerar también el espacio disponible, pero si la convivencia funciona y están los presupuestos para una vida sana y feliz, ¡las ventajas y los beneficios para todes serán enormes, empezando por las dobles oleadas de amor con las que nos veremos inundades cada día!

Un perro en un apartamento sentado sobre un cojín con juguetes

Los juguetes para perros llenan la espera y multiplican la alegría en los momentos compartidos.

Juegos para hacer con el perro en casa

¿Cómo estimular al perro mental y físicamente dentro del apartamento? ¿Y cómo evitar un perro asustado en casa, quizá porque se siente solo y teme haber sido abandonado?

Como hemos visto, es fundamental acostumbrar gradualmente al perro a quedarse solo en el apartamento, pero consideremos siempre que el aburrimiento es siempre enemigo del bienestar físico y mental de los peluditos.

Por eso, si estamos fuera de casa por trabajo y compromisos durante muchas horas, es importante “equipar” la casa para convertirla en un lugar donde los perros puedan estar bien.

Existen juegos para hacer con el perro en casa y que pueden dejarse a su disposición cuando salimos, que ayudan a prevenir el aburrimiento y la ansiedad, como juegos de búsqueda, rompecabezas interactivos y juegos de movimiento que no requieren demasiado espacio.

¿Algún ejemplo? Podemos esconder pequeños snacks en casa dejando que el perro los encuentre gracias a su olfato, como una especie de búsqueda del tesoro golosa. Luego, podemos coger juegos que ayudan al perro a divertirse como los interactivos o para morder.

Existen entonces juegos de activación mental para los perros como por ejemplo los Kong, contenedores rígidos donde podemos introducir comida, así el perro tendrá que ingeniárselas para sacarla, o la pelota cubo, un cubo con dentro una pelotita que el perro tendrá que conseguir extraer. En el mercado hay muchos juegos diferentes para perros y comprarlos para acostumbrar al corazoncito a quedarse solo en casa es una excelente idea para hacerlo más sereno y feliz.

Para concluir, en este artículo hemos visto cómo vivir con el perro en un apartamento, qué factores considerar para acoger a un baby corazoncito y cómo organizar de la mejor manera espacios y tiempos, para que el perro pueda contar con una casa que lo haga sentirse seguro y feliz desde todo punto de vista.

Con buena voluntad, organización y mucho amor, de hecho, cada casa, incluso un apartamento, puede convertirse en el refugio y el nido donde vivir una vida llena de alegría para nosotres y para nuestro corazón de cuatro patas.

Artículo redactado con la consulta de Chiara Festelli, Educadora Canina.

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